domingo, 15 de junio de 2014

Lana Del Rey se suelta la melena en Madrid

El cartel de “todo vendido” y la histeria colectiva recibieron ayer en la Sala Riviera de Madrid a la cantante Lana Del Rey, que en su primer concierto en España con su exitosa gira mundial ‘Paradise Tour’, se contagió de los gritos de las más de dos mil personas que abarrotaron el recinto, ya que a medida que fue desglosando las dieciséis canciones que conformaron el show, se fue soltando la melena; hecho sin duda, muy caro de ver por parte de la diosa lánguida de la música actual.



El escenario emulaba el mundo que ha creado la neoyorquina y que tanto calado ha tenido entre el público joven, que constituía prácticamente el noventa por ciento del aforo: palmeras, estatuas de leones y sobre todo, se pudo disfrutar también de las maravillosas proyecciones audiovisuales elaboradas para la ocasión. No obstante, antes de que la cantante hiciera acto de presencia tocó ver al grupo escocés Kassidy, cuyo solista es la pareja de Del Rey y que al igual que sus compañeros comprendieron su papel de transición hasta el multitudinario éxtasis. Aún así, los madrileños disfrutaron de el soft folk de la banda, que aunque no aporta nada nuevo al mundo de la música, suena realmente bien y convincente.

Una vez finalizaron los teloneros, la impaciencia no podía más con el ya de por sí alocado público, que acogió el apagón de luces anunciador con ensordecedores gritos, que también acompañaron la salida al respetable de los músicos de la cantautora, compuesto por un cuarteto de cuerda, un percusionista, un pianista, un guitarrista y un bajista. Tras las primeras notas, Lana Del Rey emergía del fondo del escenario enfundada en un sencillo vestido negro vintage y con dosis de laca extrema. Con el glamour que la caracteriza comenzó el concierto con su ya mítico: “My pussy tastes like Pepsi-Cola”, polémica frase que sólo ella sabe susurrar con elegancia. Porque muchas veces no canta, sólo susurra, con ese timbre único e intransferible que tiene que despierta tanto el odio como el amor a primera vista, y que no recuerda a ninguna otra cantante.

Tras el eléctrico principio, Del Rey bajó por primera vez a abrazar y besar a su público, hecho que se repetiría varias veces durante el show. Poco segundos después, y una vez recobrada brevemente la tranquilidad, comenzaron a sonar los acordes de Body electric, que sin duda constituye uno de los mejores temas de su corta carrera y que en directo todavía deja apreciar más el tremendo aura noir de la cantante. Elvis, Jesús, Charles Whitman,... si a alguien le gustan los símbolos es a Del Rey, mitómana confesa, que les canta a todos ellos con su peculiar voz.



Una de las canciones más conocidas de sus hasta ahora dos discos de estudio, Born to die (2012) y Paradise (2012), Blue jeans, se confirmó como uno de los himnos de la norteamericana, coreada hasta el extremo por sus fans, acto que fue uno de los puntos negativos del evento, ya que por momentos se les oía más a ellos que a la propia cantante. Y de nuevo el delirio; si en la anterior no se escuchaba con claridad a la artista, en Born to die es que prácticamente ni se intuía su voz. No obstante, tras la canción la diva se dirigió a su público para confirmarles que había sido “un placer” cantar la canción juntos e incluso emuló a Marilyn Monroe subiéndose el vestido a mitad del tema, algo muy raro, ya que en la mayoría de sus actuaciones la cantante suele llevar su sobriedad al extremo. Por ello, si el público en general ya suele entrar en éxtasis cada vez que hace un gesto, por lo pequeño que sea, en Madrid estas reacciones eran constantes, y la estrella se sintió como en casa.

“La estrella se
sintió en Madrid
como en casa”

Con dos de sus cartas más importantes en la mesa, la joven de 26 años comenzó un tramo del concierto en el que sí se pudo disfrutar al cien por cien de su calidad vocal. La veda la abrió Carmen, en donde Del Rey cuenta la historia de una joven prostituta y en la que mostró la variedad de matices que su inconfundible timbre puede alcanzar. Celebrada canción que dota de una intimidad absoluta su obra artística, que aunque debería ser presentada en pequeños aforos, da igual el lugar al que acuda, ya que siempre llena.



El rock suave de los 90 de Gods & monsters, inspirado tal vez en su adorado Kurt Cobain, y una versión no muy acertada de Blue velvet, de Bobby Vinton, tema central de la película homónima de David Lynch y que ha inspirado también un anuncio de H&M que tiene como protagonista a la cantante, condujeron el concierto hasta una de las canciones más populares de su segundo disco: American, en la que los más fanáticos se limitaron a escuchar y dejar escuchar también a los demás.

Poco duró la tranquilidad y el sosiego, ya que con Without you, la cantante dedicó al público cada estrofa de la misma y se paseó para dar la mano a los entusiastas de las primeras filas. Para redondear el tema, Del Rey lo terminó con un pequeño homenaje a otro de sus referentes, Bob Dylan, y a su mítico 'Knockin’ on heaven’s door.



La siguiente canción constató el gran éxito que está teniendo la joven en nuestro país, ya que aunque se hubiera estrenado hace menos de una semana, Young and beautiful, tema central de la banda sonora de la película El gran Gatsby, fue coreada por la mayoría del público, para perplejidad de uno mismo. Esta canción, que es un clásico instantáneo, es un avance más en su carrera, en la que conserva en todo momento ese tono cinematográfico que hace de la imagen una compañera ineludible de su arte. Porque que no se entiende tan bien la música de Del Rey sin el componente visual es un hecho.

Al terminar la última estrofa, la cantante mandó un beso a sus fans y se fue a descansar brevemente al camerino con sus músicos, a excepción del cuarteto de cuerda, que realizó una introducción instrumental del primer single de su último disco, Ride. Precioso momento de gran delicadeza y belleza que fue culminado con la vuelta al ruedo de la estrella, que convirtió con sus vocales su éxito en el mejor tema de la noche.



Del Rey ya no sabía cómo premiar más a su público, al que observaba totalmente abrumada la mayor parte del tiempo y al que pidió un cigarro. Precisamente, este momento desató definitivamente a las masas, que cumplieron los deseos de su diva y le arrojaron varios cigarrillos, aunque finalmente fue el propio novio de la cantante el que surgió del backstage para entregárselo. Aunque la estrella era consciente de la prohibición de fumar en el recinto y sabiéndose mitificada, y por lo tanto excusada en cada uno de sus gestos, soltó un: “Perdón, ya sé que no se puede fumar pero lo necesito”, en un entendible y decente castellano que tras la reacción del público frente a estas palabras, hasta el propio dueño de la sala le hubiera quitado importancia.

Varias caladas después, el Summertime Sadness de la artista recogió la misma trascendencia vocal por sus fans que sus hits más reconocidos y Del Rey se encontraba tan a gusto que optó directamente por quitarse sus zapatos de tacón y dejar que toda esa energía recibida fluyera por sus venas para afrontar la parte final del concierto lo más esplendorosa posible.



Antes de hacer Burning desire, la diva pidió a los allí presentes que cantaran el cumpleaños feliz a uno de sus músicos, y tras este tema llegó Video games, el éxito con la que propios y extraños la conocieron hace dos años, cuando la joven era una completa desconocida que actuaba en los peores garitos de Nueva York y se decidió a grabar esta canción y a hacerle un sencillo vídeo para subir a Youtube. A día de hoy, el tema lleva más de cien millones de visitas y auguró una relevancia artística que cada día está más al alza y que aquí concluyó con su National anthem, tras el cual la diva ya estaba tan desatada que ni siquiera terminó de cantarla y bajó directamente al público para firmar autógrafos y hacerse fotos con la gente de las primeras filas. Lo hizo hasta tres cuartos de hora después de que terminara el show, y porque se la tuvieron que llevar…


Setlist
1. Cola
2. Body electric
3. Blue jeans
4. Born to die
5. Carmen
6. Gods & monsters
7. Blue velvet
8. American
8. Whithout you + 'Knockin' on heaven's door
9. Young & beautiful
10. Ride
11. Summertime sadness
12. Burning desire
13. Video games
14. National anthem


Desde luego, un triunfo de Lana Del Rey en España, que demostró que aunque las dudas sobre su capacidad vocal en directo y sobre su personaje se cuestionan constantemente, ella ha venido para quedarse, y sí es capaz de realizar una buena actuación que contente a todo el público. 
Seguro que pronto está de vuelta en España, aunque esperemos que con una excitación más contenida por parte de sus fans, que permita escuchar bien los grandes registros vocales de la cantante del momento.

Las gimnastas rusas se cubren de oro en el campeonato de Europa

La gimnasia rítmica rusa ha vuelto por sus fueros este fin de semana en el campeonato de Europa, celebrado en Baku, en donde sus deportistas se han alzado con ocho de los nueve oros que se disputaban en la prueba. Bulgaria aprovechó el fallo de las gimnastas rusas en la final de diez mazas y se adjudicó la victoria en esta modalidad, en la que se pudo ver al conjunto español saboreando un merecido bronce, que ha supuesto la primera medalla para nuestro país en un europeo desde 1999.



Rusia sigue dando casi toda la gloria posible a sus intervenciones en el mundo de la gimnasia rítmica, que este fin de semana se ha vuelto a trasladar a la capital de Azerbaiyán, Baku, en donde se ha disputado el campeonato de Europa en esta modalidad por tercera vez desde 2007.

Las ex soviéticas vencieron en el concurso completo de conjuntos el viernes, durante la jornada del sábado se adjudicaron también el oro en el concurso completo de la categoría individual y en la final por equipos en categoría junior, y hoy domingo, último día de este intenso europeo, hasta cinco veces ha sonado el himno ruso; durante la entrega de medallas de las cuatro finales por aparatos en categoría junior, y en el evento final de tres pelotas y dos cintas del conjunto senior. Solo una caída en un giro por parte de una de las integrantes del conjunto en la final de 10 mazas privó a las rusas de saborear su octavo oro, que se transformó en plata con una nota de 17,633 debido no sólo a este error, sino también a la buena actuación del conjunto búlgaro, que bordó su ejercicio y recibió el merecido primer puesto, obteniendo una puntuación de 17,733. A la caza de ambos equipos estaba el español, que finalmente consiguió colgarse una medalla en este campeonato, con una nota de 17,550. Un bronce que sabe a oro por el buen trabajo que han realizado las gimnastas, que aún acudiendo al europeo sin suplente han sabido aguantar la presión y sacar adelante su trabajo, que les ha llevado a ser las primeras gimnastas en subirse al podio en un campeonato de Europa en los últimos quince años, desde aquella final de cintas y aros en Budapest 1999, cita que queda hoy muy lejana.



La lucha por las primeras posiciones comenzó el viernes, con la final del concurso completo de conjuntos. Al final de las tres horas de competición nadie dudó del podio, uno de los más justos de los últimos años. Las rusas bordaron sus dos ejercicios, que son indudablemente los mejores que se pueden ver hoy en día, y se alzaron así con una victoria con la que constataron su insultante superioridad frente al resto, que las llevó a acumular un total de 36,566. Además, fueron el único conjunto que no cometió errores, despojándose así de la mala suerte en los últimos campeonatos de esta temporada, y sobresaliendo aún más por tratarse de una jornada de muchos fallos por parte de las gimnastas. La correcta actuación de Italia (34,749), les proporcionó la medalla de plata y las israelíes se hicieron con el bronce (34,383), recibiendo así su primera medalla en esta categoría en un campeonato de Europa.


Aunque las españolas y las búlgaras se postulaban como las favoritas para subir al podio tras la primera rotación, no pudieron con la presión y fallaron en sus respectivos ejercicios, lo que las relegó a la cuarta y quinta posición, obteniendo una puntuación de 34,299 y 34,091 respectivamente.

Además, la última competición del domingo estuvo marcada también por la polémica. Aunque nadie dudó del último oro de Rusia en el ejercicio de tres pelotas y dos cintas (18,383), sí creo bastante controversia la plata de este podio. Y es que, tras diversas reclamaciones de notas y abucheos por parte del público, Azerbaiyán hizo un mixto precioso, aunque no tan difícil como el de sus adversarias y finalizó en la segunda posición (17,650). Desde ese momento todas sus gentes se dedicaron a abuchear al resto de gimnastas para someter a cierta presión a las jueces y que no las colaran por delante. Y lo consiguieron.

Bulgaria las secundó en el bronce (17,583), en una final que para el público español también hubiera merecido la recompensa patria con una medalla, que no llegó al haber obtenido una nota de 17,400, puntuación que supo a poco debido a la gran dificultad del ejercicio.

No obstante, lo más comentado de esta categoría fue el descalabro absoluto del conjunto bielorruso (27,800). Las campeonas del mundo salieron a por todas clavando su ejercicio de mazas y aunque iban provisionalmente en la tercera posición tras la primera rotación, erraron una y otra vez en su ejercicio mixto, que será recordado por todos los aficionados a este deporte como uno de los peores ejercicios de la historia, y que les llevó a la decimoséptima posición. No obstante, a nadie le extrañó este desastroso ejercicio, ya que una de las polémicas surgidas justo antes del europeo se desató cuando la entrenadora bielorrusa, Irina Leparskaya, informó a los medios de que el conjunto se había visto obligado a cambiar la música de este ejercicio debido a las malas relaciones entre Azerbaiyán y Armenia, y puesto que la partitura de este ejercicio estaba firmada por Aram Khachaturian, compositor emblema de aquel país, la federación azerí les comunicó que o cambiaban la música o no participaban en la prueba.


Conjuntos senior

Concurso completo:   
1. Rusia: 36,566 
2. Italia: 34,749 
3. Israel: 34,383
*5. España: 34,091

Final de 10 mazas:
1. Bulgaria: 17,766
2. Rusia: 17,633
3. España: 17,550

Final de 3 pelotas y 2 cintas:
1. Rusia: 18,383
2. Azerbaiyán: 17,650
3. Bulgaria: 17,583
*5. España: 17,400

El sábado los ánimos estaban muy bajos por parte de la federación bielorrusa, que no se bajaba del podio en esta modalidad desde 1995 y que vio en su primera gimnasta individual la posibilidad de resarcirse de este humillante error. Melitina Staniouta, de 20 años, brilló con luz propia en el espectacular National Gymnastic Arena de Baku, clavando sus cuatro ejercicios y siendo la favorita del público en todo momento. Pero una vez más el oro se fue a Rusia, para protesta del público presente que tuvo una reacción desigual ante el triunfo de la campeona del mundo, la joven rusa Yana Kudryavtseva, de 16 años, que se alzó con la victoria aún habiendo tenido una caída en pelota y un grave error en el final de cinta. Además, lo que también desató el enfado en las redes sociales fue la diferencia de un punto que separó a ambas gimnastas; 73,499 consiguió Kudryavtseva frente a los 73,499 de la bielorrusa.  El podio lo completó la ucraniana Ganna Rizatdinova (71,649), que aunque fue perseguida por la israelí Neta Rivkin (71,599) hasta el último momento, se aseguró el bronce con un excelente ejercicio de mazas que fue muy aplaudido por el público.


Individual senior

Concurso completo:
1. Yana Kudryavtseva (Rusia): 73,499
2. Melitina Staniouta (Bielorrusia): 72,416
3. Ganna Rizatdinova (Ucrania): 71,649

La sorpresa de la jornada la protagonizó la segunda rusa, Margarita Mamun, que tras haber empezado la temporada ganando muchas pruebas internacionales, no pudo con la presión y a los veinte segundos de estar en pista arrojó su aro hasta la otra punta del tapiz, en un ejercicio que por cierto, llevaba la música del mismo compositor armenio censurado a la fuerza por las bielorrusas. Y es que siempre ha habido clases, porque además de otra caída en este ejercicio, la rusa también realizó un montaje de mazas para olvidar, y aún así se quedó en la quinta posición (69,715). Para el descontento de todos los aficionados, las jueces siguieron premiando a las rusas, que aunque fallen siempre son respetadas y consiguen la victoria. De hecho, este título individual no se les escapa desde 1998, y aunque la seleccionadora rusa, Irina Viner, comentó su satisfacción por la justicia del resultado, la gran mayoría de aficionados siempre recordará este día como el robo del europeo a Melitina Staniouta.



Por su parte, la española Carolina Rodríguez firmó su mejor posición en un campeonato de Europa, finalizando en la décima plaza (67,432), mérito que se hace aún más palpable por la longevidad de la deportista, que a sus 28 años, era la más mayor del torneo. Su ejercicio de pelota fue el que recibió la más alta puntuación.

Aunque la actuación del equipo español senior fue todo un éxito, las juniors nacionales no pudieron saborear esta misma sensación, ya que quedaron en la vigésimo segunda plaza por equipos, y ninguna de nuestras gimnastas consiguió meterse en una final por aparatos, donde las jueces volvieron a otorgar todos los oros a las pequeñas rusas, Yulia Bravikova (aro), Olesya Petrova (mazas) e Irina Annenkova, que aunque acudió en calidad de cuarta gimnasta se adjudicó las finales de pelota y cinta, dando así la campanada de la jornada.

Las gimnastas bielorrusas fueron las segundas más laureadas en este campeonato, en donde consiguieron tres platas, en la competición por equipos, y en las finales de pelota y mazas por la excelente María Trubach. Además, Anastasia Rybakova también hizo un buen papel en aro, consiguiendo el bronce. Azeríes, ucranianas, búlgaras e israelíes se hicieron con el resto de metales.

Individual Junior

Competición por equipos
1. Rusia: 96,566
2. Bielorrusia: 94, 715
3. Azerbaiyán: 92,364
*22. España: 78,907

Aro:
1. Yulia Bravikova (Rusia): 16,750
2. Zhala Piriyeva (Azerbaiyán): 16,300
3. Anastasia Rybakova (Bielorrusia): 15,775

Pelota:
1. Irina Annenkova (Rusia): 16,300
2. Maria Trubach (Bielorrusia): 16,016
3. Boryana Kaleyn (Bulgaria): 15,950

Mazas:
1. Olesya Petrova (Rusia): 16,450
2. María Trubach (Bielorrusia): 16,200
3. Linoy Ashram (Israel): 15,700

Cinta:
1. Irina Annenkova (Rusia): 15,816
2. Valeria Khanina (Ucrania): 15,750
3. Linoy Ashram (Israel): 15,650

Sin duda, un campeonato de Europa con muchas luces pero también con algunas sombras.